Maestros del Perú profundo caminan por lugares inhóspitos para llegar a su destino

Su vocación de enseñar los impulsa a llegar a los lugares más lejanos donde hay mucha probreza y necesidades

Se desplazan por caminos inhóspitos y pese a que muchas veces son vencidos por el cansancio, su vocación de servicio y ese deseo de reencontrarse con sus alumnos, los impulsa a seguir.

Ellos son los verdaderos maestros del Perú profundo, los que trabajan en la zona del Valles de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro. De los 203 maestros que laboran en 94 instituciones educativas del distrito de Santo Domingo de Acobamba, un 20% tiene que realizar largos trayectos para llegar a sus planteles.

 

Uno de los lugares más lejanos es Huancamayo. Para llegar, primero se hace un viaje en camioneta, hasta el poblado de Potrero y luego para llegar a Huancamayo tras 12 horas de caminata. Los docentes se ponen las zapatillas, cargan una mochila, se colocan el sombrero y llevan un palo para apoyarse. El especialista de secundaria de la Ugel Huancayo, Luis Alberto Rosales, que registra el trayecto de sus colegas desde hace varios años, dice que allí hay instituciones educativas, en los 3 niveles.

SE PIERDE. La maestra de incial, Janet Rances Peralta, se perdió en el anexo de Punto, el último martes, salió temprano a supervisar y no podía volver, hasta que un muchacho de la zona la rescató en la noche. Pablo Asparrín Aliaga (48), es un poblador del lugar, que ante la necesidad de maestros empezó a enseñar con solo tener quinto de secundaria. Primero empezó en el Pronoei, pero ahora enseña religión y arte, ya que además es músico, cubre una plaza de 10 horas y gana S/800.

ESCOLARES. En Santo Domingo de Acobamba son 203 maestros y 2051 alumnos. Pariahuanca, hay 175 docentes y 1684 alumnos.-Correo Huancayo